(Semi) Cuarentena y estrés postraumático complejo

Sabía que esto va a pasar tarde o temprano: hace seis días estuve en contacto estrecho con un amigo quién luego dio positivo en COVID. El miércoles me avisó una amiga, y me puse en contacto con Salud Responde. Como tengo ya la vacuna completa (el privilegio de la edad) no tengo que hacer una cuarentena estricta, pero si tengo que evitar contactos estrechos, es decir, realmente no puedo encontrarme con nadie, salvo con distancia y mascarilla, que a mi no me funciona. Me pongo la mascarilla cuando cuando hay mucha gente, o cuando entro en una tienda, o en el transporte público. A más no llego.

Un día más tarde me llamó mi médico. Me dijo lo mismo, y me dio una cita para una PCR para el martes siguiente, día 9 desde el contacto (cuando la cuarentena dura 10 días), o, seis días después de que yo comuniqué a Salud Responde el hecho. También me dio cita para una segunda PCR para el viernes siguiente (si la primera da negativo), es decir, día 12 desde el contacto. Para mi esto tiene poco sentido, pero esto no es el tema de esta entrada en mi blog.

Al inicio me sentía privilegiade por no tener que hacer la cuarentena dura – el aislamiento total. Y probablemente lo soy. El resto del miércoles y el jueves pasé bastante bien, siguiendo mi rutina de trabajo por la mañana y intentando ocuparme por las tardes. Salí para un paseo o para tomarme un vinito sole y escribir en mi cuaderno. A veces me encontré con algune amigue, y expliqué que necesito mantener distancia, y que no podemos abrazarnos. El jueves también tuve que cancelar quedarme con una amiga por la tarde. Pero, los primeros días los pasé bastante bien, aunque con tendencia a la baja.

Esto cambió ayer, viernes. Por la mañana trabajé, y al mediodía empezó el fin de semana para mi. Un fin de semana sin la posibilidad de encontrarme con nadie, sin la posibilidad de salir de Sevilla (como no puedo tomar transporte público, y no tengo coche). Y en este momento me vino hacia abajo. Salí para tomarme algo (sole), pero obviamente me encontré con alguien (inevitable en mi barrio), pero no pudimos abrazarnos ni quedarnos sin mascarilla para charlar un rato. Tuve ganas de llorar. Me di cuenta que estaba al borde de un flashback, que tenía la espalda tensa (no la he tenido tensa desde meses – es una señal de estrés emocional) y que la situación tiene todos los desencadenantes que me podrían hacer caer en otro episodio de estrés postraumático complejo: la impotencia ante la situación, la cancelación de todos mis planes, todas mis ilusiones durante 10 o más días, quedarme sole, y no por elección propia. Todo esto me hizo caer brutalmente al inicio de la pandemia, y otra vez en otoño, durante la segunda ola. Entonces, ¿otra vez? Estaba al borde del abismo, pero todavía no había caído.

De vuelta en casa empecé a compartir con amigues mis emociones, y expresarlas ya me ayudó. Me sentí apoyade. Una amiga me llamó y me ofreció vernos por la tarde y tomarnos un vino, pero guardando la distancia. Agradezco el gesto, pero al final decidí no hacerlo. Me sentía incapaz encontrarme y relajarme, pensando en que expondría a mi amiga potencialmente al riesgo de contagiarse. Es decir, no niego la necesidad de esta semi cuarentena, y la estoy haciendo. Pero, esto no significa que no me toca fuertemente emocionalmente, que no puede dejarme caer otra vez en un episodio de estrés postraumático.

Por ahora no he caído. Ayer, a darme cuenta de los desencadenantes y del riesgo de caer, también intenté mirar a mi situación con otros ojos, y pensé en que podría hacer. Empecé a buscar cosas que puedo hacer para mantenerme ocupade, sobre todo cosas que me apetece hacer, como cocinar, por ejemplo. Y, he decidido salir menos (o, al menos, menos a horas y sitios cuando y donde es probable que me voy a encontrar con amigues), pero si seguir saliendo. Pide a una amiga una receta de seitan. Y empece a pensar en mis vacaciones a partir de la mitad de agosto, y busqué rutas (quiero ir en bici desde Sevilla y por Portugal posiblemente hasta Galicia, o no sé hasta donde). También decidí no hacerme la segunda PCR el día 12 después del contacto, como no tiene sentido, y me va a joder otro fin de semana.

Hoy por la mañana salí para desayunar (sole) y fui a un parque unas horas. Luego volví a casa, y me puse la henna en el pelo (ya era tiempo), y luego hice el seitan (salió bastante bien). Y pienso que haré algo similar el domingo. Y el lunes vuelvo al menos a mi rutina de trabajo.

Me quedan cuatro días más. El miércoles de la semana que viene es el día 10 desde el contacto, es decir, el último día de mi semi cuarentena, aunque mi médico solo me llamará el jueves. Como durante la semana al menos tengo mi rutina, espero que no me va a costar tanto, sobre todo ahora, después de darme cuenta de los desencadenantes de una respuesta traumática presentes. Y, a decidir no hacerme la segunda PCR (un sinsentido 12 días después del contacto) pero seguir con planes para este fin de semana, también siento que estoy recuperando mi agencia, dejando atrás la impotencia. Espero que llegaré al final de la semi cuarentena sin caer.