Sin titulo (Coronavirus y trauma 3)

Tres semanas de confinamiento, y hoy nos han anunciado otra prorroga – hasta el 26 de abril. Aunque era de esperar y no me sorprende, me toca. Además dicen ahora que la “situación de excepcionalidad se prolongará "un tiempo más" tras esa fecha”. Tampoco sorprende. Pero es una mierda.

Hoy he caído de nuevo en mi viejo trauma, y me siento fatal. He conseguido funcionar un poco más que una semana, disociándome de mis emociones. No ha sido una decisión consciente – simplemente en un momento se activó este otro mecanismo viejo mio. Me ha permitido funcionar. Me ha permitido concentrarme en otras cosas. Me ha permitido volver a mi trabajo, y a la militancia. Al precio de no sentirme. De evitar sentirme. No he sido capaz de gestionar mis emociones; el dolor, la tristeza, la ansiedad de mi adolescencia. Me sentía atrapade en mi viejo trauma, y no sentirme me ha permitido salir de esto – temporalmente.

Pero ya no funciona. Mis emociones siguieron ahí, justo debajo de la superficie, y ahora han vuelto. Quizás es el aviso de la prorroga del Estado de Alarma. Quizás es el fin de semana, no mantenerme ocupade y tener tiempo para reflexionar, para sentirme. Ya hace unos días me di cuenta que estaba “mejor” por este mecanismo de disociación, la desconexión de mis emociones. Y estaba consciente de que esto viene con un precio. Tenia la esperanza que las emociones volverían cuando tengo acceso al apoyo emocional que necesito para gestionarlas. Pero no, han vuelto ya. Y me siento fatal. Me siento sin la capacidad de soportar este dolor, esta tristeza, esta ansiedad. Ha vuelto el deseo de salir a la calle y desafiar a la policía. Las ganas de llorar, pero me quedo bloqueade. Las ganas de sentarme al lado del río y llorar.

Hoy, a las 20:00h, cuando empezó el aplauso para el personal sanitario me enfadé. Tuve ganas de abrir la ventana y gritar “callados!” “A la mierda!” No lo hice. Y no es que pienso que el personal sanitario no merece los aplausos. No es esto. Pero cada día con el aplauso viene el recuerdo a la situación, y con esto me siento de nuevo atrapade en mi viejo trauma. Me siento impotente, sin poder.

Hoy también me encontré con una amiga en la cola de la tienda vegana. Nos coordinamos para encontrarnos. Los pequeños trucos para tener una vida social. Fue bien charlar. Pero al mismo tiempo raro. No nos abrazamos. Mantuvimos la distancia. Mierda. Necesito un abrazo! No poder abrazar a nadie también me vuelve a mi viejo trauma, cuando la única persona que quiso abrazarme era la persona de la que no pude tolerar ningún contacto físico – mi madre. A veces tuve que defenderme casi con violencia de su “afecto”. Pero ahora necesito afecto. Necesito abrazos. Mi cuerpo esta gritando “quiero un abrazo”! Y no puede ser. Mierda! Y me siento de nuevo atrapade en mi pasado, en este mundo sin afecto de mi adolescencia, me siento muy sole.

Y estoy harte de sentirme así. Quiero salir de mi viejo trauma. Me siento también sin apoyo emocional, por “fuerza mayor” (al menos no se ha activado el viejo patrón de la sensación del abandono con esta situación). ¿Terapia por teléfono? No es lo mismo, y no es suficiente. Las llamadas con amigues son importantes, pero tampoco suficientes. Sé que mis amigues me apoyan – pero no me llega. Y me quedo sin el apoyo emocional que ahora necesito tanto. Mierda!

De una manera, por ahora prefería no sentirme. Prefería desconectarme de mis emociones hasta el fin del confinamiento, hasta que puedo de nuevo abrazar a mis amigues, recibir abrazos y afecto. Aunque el dolor volverá con mas fuerza, tendrá el apoyo que necesito, y que ahora no tengo.

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