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El amor que no pudo ser

Otra mala noche, después de un breve respiro la noche anterior. Esta vez no fui capaz de encontrar sueño hasta al menos las 5:00h de la mañana. Fue una lucha para no caer totalmente, y al final tuve que llorar, llorar por un amor, mi primer amor, que no pudo ser.

Me recuerdo del chico, de su nombre. Me recuerdo que le llamé mucho (en tiempos de teléfonos fijos, no fue posible hacerlo sin que mis padres o sus padres se daban cuenta), pero realmente no entendí lo que me estaba pasando. Las emociones, el amor, no fueron capaces de romper mi armadura. Y dudo si hubieron sido capaces de hacerlo que hubiera entendido este amor, hubiera tenido las palabras para nombrarlo y expresarlo.

Lo único que salió de mi armadura fue una sensación de la necesidad de encontrarme con este chico, o hablar por teléfono. Fue un compañero del instituto, entonces nos vimos mucho. Me recuerdo que a veces nos quedamos en un bar, y a veces también me quedé después en su casa (la casa de sus padres) para dormir, pero nunca compartimos cama, y nunca pasó nada. También me recuerdo de unas vacaciones del fin del año con unos compañeros del instituto, y creo que fui más por el que por otra cosa…

No tenía ni idea de mi sexualidad. El acoso homofóbico y mi armadura impidieron darme cuenta de mi sexualidad y de mi amor. Tampoco no tenía ni idea de su sexualidad. No me recuerdo de mis fantasías sexuales durante este tiempo, si me imaginaba a este chico cuando me masturbaba. Años más tarde, cuando por fin me conecté con mi sexualidad, sí me recuerdo que me imaginaba el sexo con este chico a masturbarme.

Cuando terminó el instituto perdimos el contacto. Fui a otra ciudad a estudiar – mejor dicho, huí de mis padres a otra ciudad para estudiar – y volví poco a mi cuidad de origen.

Ayer, por la noche, pensé en todo esto, y por primera vez pude llorar por este amor que no pudo ser. Sentí el dolor, sentí también el miedo por lo que sentía entonces. La ansiedad que sentía cuando intenté llamarle (como fue un fijo, normalmente contestaron al primero sus padres). La ansiedad cuando nos encontramos, o cuando fuimos a su casa. Y lloré. Solté algo del dolor por este amor que no pudo ser. Todavía queda más dolor, y me siento muy triste escribiendo esto. Tardé años más para enamorarme y darme cuenta (hubo al menos una ocasión más sin darme cuenta). Tardé años más para romper al menos algo mi armadura para conectar con el amor.

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Article | by Dr. Radut